Cómo va siendo costumbre desde que te conozco, esta noche he vuelto a abandonarme al temporal. A pesar de que hace días que la lluvia ha vuelto a arremeter, con más fuerza que la vez anterior, he salido a buscarte. En ese estado de vigilia que precede al sueño más profundo o tal vez movida por los designios de una parca caprichosa te he llamado de nuevo.
No se como he llegado a este punto, ni porque ni cuando decidí emprender esta cruzada contra lo imposible, contra lo que nunca debió pasar, contra lo que me llevará irremediablemente a la pérdida de todo lo que llevo guardando celosamente a salvo de este frío. Lo único que sé es que he vuelto a buscarte y a pesar de las miles de barreras autoimpuestas, me encuentro de nuevo de pie, bajo el enjambre de gotas que chocan una tras otra contra mi, sin ceder un paso atrás. Cierro los ojos esperando que pase pronto, aprieto los brazos, conta mi pecho, con toda la fuerza de la que consigo apropiarme y recito en voz baja, una y otra vez mi mantra particular, te llamo en la noche…
Hace horas que me encuentro en este estado semiinconsciente, empapada por la lluvia incesante, que se empeña en recluirme a ese rincón oscuro del que me decidí a salir, te llamo e intento moverme, a pesar del lastre que me ata al suelo sin permitirme un solo centímetro de ventaja….Se que es inútil, que debería prepararme para lo que esta por venir, pero cumpliré mi promesa, voy a esperarte …
Escrito en Uncategorized